Las especies del planeta azul. Un rompecabezas que desea armar: Valeria Souza

Publicado: junio 20, 2010 en Entrevistas

Gabriela Zaldívar

Una mujer que ha descubierto especies extraordinarias en la región de Cuatro Ciénegas, seres que nos ayudan a entender de donde vivimos y que pueden dilucidar el origen de la vida. Una mexicana comprometida con el mundo ya que México es el único país que puede darnos la información que muchos buscan sobre la genética evolutiva por resguardar la región de Cuatro Ciénegas. Esta investigadora va detrás de aquellas huellas que dejaron las bacterias que nos anteceden.Valeria Souza Saldívar es bióloga, maestra en biología y doctora en ecología por la UNAM, además de especialista en ecología y evolución molecular y microbiana y posdoctorada en el Laboratorio del Dr. Lenski, en la Universidad de Michigan. Es miembro del Sistema Nacional de Investigadores nivel III. Actualmente dirige el Laboratorio de Evolución Molecular y Experimental del Instituto de Ecología de la UNAM.

La doctora Valeria Souza desea entender a través de sus investigaciones en ecología y evolución de las bacterias “porqué este planeta azul es tan diverso, cuáles son las fuerzas que separan a las poblaciones en especies y cuáles son las reglas ecológicas de la coexistencia.”

Estudió la Licenciatura en la Facultad de Ciencias de la UNAM en el año 1979 a 1983, pero desde pequeña ya quería estudiar esta carrera, asegura que desde los diez años le gustaban las criaturas diversas y la naturaleza, pero  desde los once, que supo que existía el DNA (en español conocido como ADN) quiso estudiar genética.

Es científica por una gran pasión, entender cómo funciona la vida.  Asegura que tiene una gran intuición, un olfato que la ayuda a resolver las preguntas que se genera.

La investigación y la docencia, formas de crecer en la ciencia

Ingresó como investigador asociado “C” en 1993 y actualmente es Investigadora Titular “C” de Tiempo Completo en el Instituto de Ecología en la UNAM en el Departamento de Ecología Evolutiva. Trabaja en el Laboratorio de Evolución molecular y experimental desde diciembre 2001 y es Secretaria Académica del Instituto de Ecología de la UNAM.

Ha impartido alrededor de 45 cursos de 17 materias en UNAM e INAH tanto en posgrado como en licenciatura. Es responsable de 12 proyectos con financiamiento nacional e internacional. Ha producido 38 Artículos de investigación publicados en revistas arbitradas internacionales. Cuenta con 7 tesis concluidas a Nivel licenciatura, 5 Tesis concluidas a Nivel Maestría, 2 Tesis concluidas a Nivel Doctorado.

Asegura que la docencia y la investigación no se pueden separar una de la otra; para la doctora sus estudiantes son extraordinarios y “no me imagino haciendo ciencia sin enseñar, los alumnos son mucho más creativos e inquisitivos que uno. Si no contrasto mis ideas con ellos, las ideas se estancan.”

La investigadora Valeria Souza ha dicho que la docencia es ayudar a la gente a crecer y ser ella misma, es una persona provocadora, por lo que desea provocar a la gente a que se conozcan y resolver las preguntas que se realizan.

Las respuestas que busca la doctora a sus preguntas son aquellas acerca de la evolución de las bacterias. Son su especialidad sobre todo la Escherichia Coli,  una bacteria que se encuentra generalmente en los intestinos animales, y por ende en las aguas negras, es esencial para el funcionamiento correcto del proceso digestivo, además de producir las vitaminas B y K..

Explica que es complicado poner en una lista los logros que ha tenido a lo largo de su carrera, porque es difícil pensar cuál fue la mejor, ya que la segunda no hubiera sido posible sin la primera. Agrega: “tal vez mi mayor logro ha sido enlazar la ciencia básica con la conservación, la difusión y la educación ambiental.”

Admira a su verdadero mentor y asesor de Posdoctorado, Richard Lenski, biólogo evolutivo de la universidad estatal de Michigan, el cual la ayudó a través de sus cuestionamientos a tratar de entender y seguir buscando por qué este planeta azul es tan diverso.

¿Qué le dicen a usted las bacterias?

“quisiera que me dijeran: Eureka!!! Ya se porque hay tantas especies!!!”

Cuatro Ciénegas: mi paraíso

¿Qué significa para usted Cuatro Ciénegas?

“Es mi paraíso, un sitio mágico y bello. Una máquina del tiempo que he tenido el privilegio de conocer.”

Una gran variedad de especies de bacterias que constituyen la base de la cadena alimenticia habita en los pozos del valle de Cuatro Ciénegas, en el estado de Coahuila. Ahí subsiste una gran diversidad de especies endémicas, por lo que el 7 de noviembre de 1994 fue declarado Área Natural Protegida en la categoría de Protección de Flora y Fauna.

Cuatro Ciénegas es un sistema-modelo que resulta maravilloso para entender la explosión de la diversidad en el planeta, porque en sus pozas se encuentran las primeras evidencias de comunidades vivas en este planeta, conocidas como tapetes microbianos, así como placas microbianas hechas de roca o estromatolitos, formados por cianobacterias que coexisten con organismos acuáticos como peces, caracoles, crustáceos y diatomeas, los cuales en conjunto, se constituyen como los productores primarios más importantes del ecosistema.

Es un valle perdido en el desierto de Coahuila que alberga una gran diversidad biológica. Cuenta con especies acuáticas que no existen en ninguna otra parte del mundo. Hay peces, caracolitos y tortugas que parecen marinas, pero sobre todo hay estromatolitos, que alimentan a estos peces y caracoles como en el principio de la vida, de ahí su importancia no sólo para esta cadena alimenticia, sino como modelo de evolución temprana del planeta.

En el mundo no hay ningún otro lugar que se compare con Cuatro Ciénegas y que esconda a seres tan primitivos, ya que esta región cuenta con poco fósforo en el agua como hubo en el Cambriano temprano, hace más de mil millones de años. Esto es posible, porque las rocas que rodean el agua de Cuatro Ciénegas secuestran el fósforo. Este lugar es la oportunidad que los científicos tienen de investigar el pasado y entender por qué somos el planeta que somos.

En 1999 Valeria Souza visitó por primera vez este paraíso, invitada por la NASA y guiada por el experto en peces Wendell Minckley,

La doctora cree que en este lugar hay un mar enterrado debajo de las montañas de Cuatro Ciénegas, que guardó todas las especies al mismo tiempo que se levantó del mar hace 50 millones de años, si esto es así, de Cuatro Ciénegas se puede extraer el DNA de las bacterias del agua, quienes tienen las huellas de nuestro pasado.

Este lugar también es importante ya que si hay vida en Marte o la hubo, ésta se va a parecer mucho a la vida que se encuentra en Cuatro Ciénegas, un mar profundo, salado, guardado de las inclemencias del tiempo, por eso la NASA está interesada en Cuatro Ciénegas.

En el 2009 el jurado del Programa Volkswagen (VW) Por Amor al Planeta decidió entregar a Valeria Souza, el Premio a la Investigación Científica en Conservación Biológica 2009.

Para la doctora este premio significa una oportunidad para apoyar a los estudiantes de Cuatro Ciénegas, por lo que decidió donar el incentivo económico de 500 mil pesos a los niños de la región de Coahuila que deseen estudiar.

Asegura que esto lo hizo “porque por una parte sin Cuatro Ciénegas no hubiera obtenido el premio, yo sólo soy su vocera, además como les enseñé a los chavos las maravillas de explorar preguntas con la ciencia, ahora quieren ser profesionistas y de alguna manera es mi responsabilidad ante sus padres.”

La doctora agrega que este premio no es suficiente para pagar el estudio de todos estos jóvenes ya que  “el dinero de mi premio no es suficiente para pagar ni un estudiante (hay que pagar mas del 35% de impuestos) pero puede ser la semilla donde fundaciones aporten lo demás.”

La mujer y la biología

¿Fue difícil abrirse camino como mujer en el campo de la investigación biológica?

“Fue muy difícil, en el Doctorado cuando mi asesor me bloqueaba por haber decidido embarazarme. Mi esposo siempre me apoyó y entre los dos sacamos los doctorados de los dos (seguimos siendo equipo). Después de eso, nada se me ha atorado. Mi lección fue importante, aprendí humildad, disciplina y persistencia.”

Valeria Souza Saldívar se considera una mujer extremadamente maternal, creativa, tenaz (aunque su mamá diría que es más bien necia), fuerte, directa, nada sutil. Le importa el fondo de las cosas y no la forma. Asegura que no le tiene miedo a nada, por lo que  carece de empatía a los miedos de los demás, pero sí a sus necesidades.

En 1987, justo a la mitad de su doctorado en ecología, decidió tener a su primer hijo. Decidió demostrarles a los hombres que podía pensar y ser mamá al mismo tiempo, y así lo demostró ya que fue la segunda en titularse de esa generación.

A pesar de que fue difícil ser mamá e investigadora a la vez, asegura que lo más difícil fue cuando sus hijos eran “chiquitos”, pero afirma que fue maravillosa esa experiencia.

Para Valeria los hijos dan un sentido de futuro que nada más en el mundo puede dar. “Sin lugar a dudas mis hijos son lo más bello de mi vida y son una especie de “reality check” un punto de gravedad que impide que se te olvide quién eres y dónde estás.”

Después de que su antiguo asesor de doctorado aceptara su error y la contratara como investigadora (con dos niños pequeños), considera que ha tenido una enorme suerte y básicamente no ha tenido obstáculos que ella perciba como tales.

¿Cómo es para usted ser mujer y bióloga a sus 52 años de edad?

“Curiosamente el conocimiento y la pasión con la que creo en lo que hago me han empoderado. Nunca espere eso de la biología, hago ciencia por instinto y para mi es una aventura el entender, me apasiona enseñar y trato de ser congruente como mamá, como persona y como científica. Supongo que fue la búsqueda de la congruencia lo que me llevó a la conservación de Cuatro Ciénegas. La conservación era una batalla que había que luchar frente a mí y frente a mis hijos. Nunca fue el pensar que podía ganar.”

La doctora en ecología desea seguir realizando lo que ha hecho hasta hoy, ya que se encuentra feliz con su  trabajo. Desea tener además de su vida citadina y académica, una casa de campo que funcione como taller artístico para cualquiera que quiera ir a crear y donde pueda ver correr a sus hipotéticos nietos.

¿Usted se considera una mujer revolucionaria en el campo de la biología y más específico en el de la ecología evolutiva?

No particularmente, solo juego al rompe cabezas y me divierto mucho.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s