Giuseppina Sansone: Mujeres en la Mafia Italiana

Publicado: junio 3, 2010 en investigación

por Janet Montiel y Lorena D´Krumholtz

  1. 1. La Mafia.

La mafia norteamericana tiene inspiración en los ritos de las sociedades ocultas de Sicilia. Pero no se queda allí. Va agrandando el mito hasta convertirlo en una cultura, dándole su propio toque. Sociedad de origen feudal. Sicilia no tuvo Renacimiento, ni Reforma, ni Ilustración. A principios del siglo XVIII, cuando el liberalismo recorría el mundo, los clanes primero se oponía a establecer instituciones, y después se abrieron a la idea, al entender que cualquier intento por establecer gobiernos modernos obraba a su favor si éstos eran corrompidos o bien operados por ellos mismos, que fue lo que finalmente sucedió. Pero hasta el siglo XIX, los sicilianos no tenían derecho siquiera a tierras, y sus formas de organización tradicional estaban llenas de simbolismos centenarios.La violencia en Sicilia siempre estuvo ligada al patriotismo o la resistencia contra la ocupación. Las sociedades secretas pertenecieron a “los de a pie”, que fueron los más aplastados por la historia, el gobierno fue sustituido por clanes o “familias”. En 1860, el consulado británico en Palermo emitió una nota: “Las sociedades secretas son todopoderosas. La Camorra y la Mafia, juntas autogobernadas, se comparten las ganancias de los trabajadores, mantienen la relación con los parias y a los malhechores los guardan bajo su ala y protección”.

Los clanes, pues, unen a Estados Unidos y a Italia; la Cosa Nostra en Américas y la Mafia en Sicilia. El Padrino o Los Soprano lo cultivan. Otro buen ejemplo para entenderlo, es la ceremonia utilizada para “ordenar” a los “hombres hechos”, “hombres de honor” o “capitanes” de la mafia. Durante un largo periodo (casi todo el siglo XX), los estudiosos del fenómeno y el FBI supusieron que había ritos, importados de Sicilia, en torno al ascenso de un miembro del crimen organizado italoamericano. Pero jamás supusieron a ciencia cierta cómo eran. Para Mario Puzo y Francis Ford Coppola era tan importante este momento que, de hecho, se atrevieron a “sugerirlo”, inventarlo: al final de la película El Padrino (1972), cuando Michael Corleone (Al Pacino) asume el lugar de su padre Vito, ofrecen una pista más ficticia que real en la famosa escena en la que los capitanes besan la mano del nuevo capi de titu capi y le susurran: “Padrino…”, mientras le cierran la puerta a la esposa, Kate (Diane Keaton).

La mayoría de los estudiosos de la Cosa Nostra coinciden en que, hasta los años 60, la mafia tenía un cierto comportamiento que después fue “moldeado” o “moderado” por la novela de Puzo y , principalmente, por la película de Coppola. Es cierto que había costumbres y ritos, que se potenciaron desde que Salvatore Lucania (mejor conocido como Lucky Luciano) estableció el gobierno de las Cinco Familias, a principios de los años 20. Aquella generación de capos tenía todavía muy fresco su ambiente “familiar” siciliano: la mayoría había llegado a finales del siglo XIX y principios del XX a Nueva York; eran italianos naturalizados estadounidenses. Pocos eran nacidos en América, como Al Capone. Por eso, fue fácil que importaran esas formas de organización y los códigos de ética, aunque en un principio el crimen organizado de Estados Unidos no fuera tan sofisticado. Hay que entender que su motivación primaria para delinquir era la sobrevivencia.

La Cosa Nostra no es italiana, como se sabe, sino norteamericana; y en los primeros años asimiló, de su vieja patria, todo cuanto le fue útil. Los códigos de honor sicilianos importados sirvieron para organizar un ejército, pero, a la vez, la vida y obra de Joseph Kennedy, padrino del clan Kennedy, funcionó como ejemplo, específicamente a Luciano y a su asociado judío Maier Suchowjansky (Meyer Lansky), para armar su red de complicidades, influencias y tráfico ilegal que tanto envidia otros jefes mafiosos.

  1. 2. Breve historia del origen de la Cosa Nostra.

1880. En Lecrera, Sicilia, un ciudadano inglés es secuestrado por una “familia”  de bandidos que le corta las orejas y cobra 5,000 liras. El gobierno mata a casi toda la banda y a su líder, Leoni. Giusseppe Esposito, jefe también, huye a Estados Unidos.

1890. En Nuevo Orleáns, Esposito se vuelve “Mano Negra”, líder de una banda de extorsionadores. Es arrestado y deportado a Palermo, donde recibe cadena perpetua. En respuesta, son asesinados el jefe de policía, David Hennessy, y Tony Labruzzo, quien había denunciado a Esposito.

1897. Nace en Sicilia Salvatore Lucania, después Lucky Luciano.

1900-1910. Huyendo de la miseria y la opresión, cerca de un millón 250 mil italianos del sur, la mayoría sicilianos, llegan a Nueva York.

1902-1903. Una serie de asesinatos relacionados con la mafia sacude a Nueva York. Los cadáveres aparecen en barriles y sacos, con la lengua partida en dos; se cree que habían “cantado”, que habían violado la “omertà” o voto de silencio.

1903. Acusados por los asesinatos, Giuseppe Morello y otros sicilianos son detenidos por el policía italoamericano Joseph Petrosino.

1909. Petrosino viaja a Palermo para continuar sus investigaciones contra la mafia. Va “en secreto” por don Vito Cascio Ferro, el Padrino unificador de las “familias” sicilianas. Don Vito, en un acto de demostración de fuerza, asesina por su mano y en público (marzo 12) a Petrosino.

1914. La Primera Guerra Mundial tiene varios efectos. Se frena el combate de la mafia en Estados Unidos, y se intensifica la migración de sicilianos. Italia abre un frente contra los mafiosos sicilianos, que huyen a Nueva York.

1918-1920. Inicia la Prohibición en Estados Unidos. La Cosa Nostra se consolida con el tráfico de licor y abre, dinero en mano, canales para corromper todos los niveles de gobierno.

Alfonso “Caracortada” Capone, huyendo de Nueva York, se hace guardaespaldas de Johnny Torrio en Chicago. Pronto hará un imperio de traficantes de licor, gracias a las tendencias puritanas y racistas que inspiran la prohibición.

1919. Arnold Rothstein, asociado con Meyer Lansky y Lucky Luciano, arregla la Serie Mundial. La osadía será una “firma” de la mafia.

1920-1922. George Remus, abogado y farmacéutico, opera desde Cincinnati la venta de “alcohol medicinal” desde farmacias.

1924. Guerra en Chicago por el alcohol, Torrio y Capone pelean el mercado al irlandés Beanie O’Bannion y a la familia siciliana Genna. O’Bannion muere en noviembre; Torrio, acosado por la policía, huye a Palermo con 50 millones de dólares; los Genna se debilitan. Capone arma su propia familia criminal.

1924-1928. Rothstein es asesinado en el Park Central Hotel. Los “soldados” Siegel, Luciano, Lansky, Shultz, Lepke, “Legs” Diamond, Frank Costello y otros, que aprendieron de él a traficar licor, crecen y lo brincan. Sólo en Nueva York, los clubes nocturnos ilegales llegan a 30,000.

1929. Al Capone, en guerra contra los irlandeses Hymie Weiss y “Bugs” Moran (herederos de O’Bannion), filtra información sobre un cargamento de licor que llegará el 14 de febrero a un garaje. Pistoleros de Weiss acuden y son asesinados. La escena, conocida como “la matanza de San Valentín”, atrae a los torpederos del gobierno federal.

1930. Giuseppe Masseria y Salvatore Maranzano son los capos más importantes de Nueva York, y están enfrentados. Ese año se cumplen dos clásicos de la mafia que la literatura y el cine recrearán una y otra vez: Masseria es asesinado en un restaurante; comía con Lucky, quien pide permiso para ir al baño; no regresa; aparecen los pistoleros. A Maranzano lo acribillan en su propio escritorio.

1931. Por iniciativa de Lucky y Lansky, nace la Comisión, que coordina a toda la mafia norteamericana. Entran al negocio de las drogas, y luego a Las Vegas y a Hollywood.

1932. Termina la prohibición.

1936. Lucky Luciano es apresado por su negocio de prostitución. El nuevo presidente, Roosevelt, pretende terminar con la corrupción y los usa de ejemplo.

1947. Bugsy Siegel se convierte en padre fundador de Las Vegas; nace el hotel The Flamingos. Le gusta la publicidad; se rodea de personalidades como Clark Gable o Howard Hughes. Siegel es asesinado en Los Ángeles con un balazo en n ojo.

1958. Vito Genovese, jefe de la mafia que trabajó con Mussolini, es arrestado en Italia. En la II Guerra Mundial, algunos mafiosos trabajaron a favor de los Aliados y otros a favor del Eje.

1962. Termina la llamada “Era de Oro”. Muere Lucky Luciano en el aeropuerto de Nápoles. Mueren, también, los grandes jefes de Sicilia en una guerra intestina que arroja 114 arrestos y el desmembramiento de la Mafia de Corleone.

1968. La Mafia de Corleone recibe cargos menores. Los jueces, amenazados, no se atreven a condenarlos aún con evidencias.

1970. Lansky es llevado a corte por evasión fiscal. Para entonces tiene hoteles y casinos en Cuba, Las Vegas, Bahamas y Tel Aviv. Las Cinco Familias, organizadas por Lucky y el mismo Lansky, son, en ese momento: Genovese, Gambino, Lucchese, Bonanno y Colombo. En Sicilia aparecen nuevos jefes: Luciano Liggio, Gaetano Badalamenti y Stefano Bontante.

1980. Estalla la segunda Guerra de Palermo. En los siguientes años morirían al menos 400 personas, entre jefes mafiosos, soldados y agentes policíacos.

1983. Muere Lansky de un paro cardiaco.

1984. Don Tommaso Buscetta, testigo protegido del magistrado de Palermo, Giovanni Falcone, desnuda los ritos, la cadena de mandos y las relaciones de las familias sicilianas. Ese año, la palabra “mafia” entra al Oxford English Dictionary.

1992. La mafia asesina a Giovanni Falcone, John Gotti, el llamado “Último Don”, es acusado de cargos que lo llevan a prisión.

2002. Muere John Gotti.[1]

  1. 3. Mujer en la Mafia

“La mujer de Calderone es, en ese sentido, un ejemplo de <<mujer de hombre de honor>>, afectuosa, discreta, convincente, sin decir nunca una palabra más,movida por una devoción sin límites.

Calderone fue arrestado en Niza. Ella, siciliana, mujer de mafioso, me llamó desde allí: <<Venga a interrogar a mi marido, tiene muchas cosas que contarle>>. Ambos habían discutido ya hasta los más mínimos detalles de su colaboración con la justicia.

También la mujer de Buscetta, Cristina Guimaraes, que no es siciliana ni mafiosa, sino brasileña, colaboró enormemente para aliviar el tormento de su marido. Se tomó todo el tiempo necesario para convencerlo y estuvo a su lado en todo momento. La tentativa de suicidio -auténtica- de Buscetta fue un acto de amor hacia ella. Quería dejar se de ser un estorbo, de hacerle la vida imposible.

De ello he deducido que las mujeres, que en el pasado raramente jugaron un rol decisivo en la vida de los mafiosos -éstos se contentaban con una familia de tipo matriarcal en la que la esposa, sin ser jamás informada de nada, lo sabía todo y callaba-, han acabado asumiendo un papel determinante. Decididas y seguras de sí mismas, se han convertido en el símbolo de todo lo que la existencia pueda tener de agradable, vital, gozoso. Han entrado en colisión con la cerrazón, el mundo oscuro, trágico, endogámico y receloso de la Cosa Nostra”[2]

Las mujeres de la mafia no son las muñecas de porcelana que van sobre camionetas de costos incalculables, no son las que no saben siquiera tomar un arma, no son aquellas mujeres plásticas y torpes; muy por el contrario, son las eternas guardianas de la cultura siciliana.

Las ‘madrinas’ se convierten en cómplices silenciosas y verdaderas criminales que acaban siendo detenidas por colaboración.

En un principio dentro de la mafia Siciliana, extremadamente machista, era casi imposible pensar que una mujer se convirtiera en la máxima cabecilla de una “Familia”, mas al ser encarcelados los “Hombres de la casa” las mujeres tomaron las riendas. Los capos comenzaron a darse cuenta de la utilidad que tenían las mujeres y de lo verdaderamente necesaria que era su actuación para dedicarse, por ejemplo, al tráfico de droga.

“Las mujeres únicamente estaban ligadas a la organización cuando se enamoraban de un capo o cuando nacían en el seno de una familia criminal. A partir de este momento, sabían perfectamente cuales deberían ser sus únicas ocupaciones: transmitir los valores tradicionales a las futuras generaciones y proteger el honor de sus maridos, padres o hermanos. No había posibilidad de entrometerse en los asuntos de onore; eran sólo cosa de hombres.”[3]

Las mujeres involucradas en la mafia tienen amplia noción de lealtad, silencio, venganza, honor; eh aquí pocas de las muchas razones por las que los hombres dirigentes de las  “Familias” pueden confiar plenamente a sus mujeres la dirigencia de estos grupos; aun cuando la autora del libro Mujeres de honor, Ombretta Ingrascì, afirma en declaraciones a LA GACETA que “los mafiosos confían más en dejar el poder a sus mujeres porque así es más fácil recuperarlo después”. Estas organizaciones no pueden quedar sin líder, pues se corre el riesgo de que las otras intenten tomar control de ellas, ganar territorio o pelear el mercado de compradores de droga.

Algunas de las madrinas más peligrosas que han sabido ocuparse de los encargos de sus parejas y que posteriormente han sido condenadas por asesinato o vinculación mafiosa son: Rosetta Cutolo, Ninetta Bagarella, María Licciardi, Pupetta Maresca y Giuseppa Sansone.

A finales de los años 70 y principios de los 80. También aumentaron, según datos del Ministerio de Justicia italiano, las mafiosas detenidas por violación del artículo 41 bis del código penal, que tipifica los delitos por asociación mafiosa.

Gracias a muchas de las visitas de las mujeres en prisión se ha podido interpretar los mensajes que transmitían a los jefes. Así, se ha podido constatar que las mujeres son las confidentes más cercanas de sus parejas y en donde depositan la autoridad mientras ellos permanecen entre rejas. [4]

  1. 4. Giuseppina Sansone

La mafia siciliana reacciona al asedio con una verdadera revolución cultural. Las mujeres abandonan el papel sometido de hijas y esposas de los “hombres de honor”. Se convierten en lideresas con responsabilidades de mando.

Ya no se habla sólo de “Hombres de Honor” ni de “Padrinos”, comienza a escucharse el término “Madrina” y “Mujeres de Honor” dentro de la tradicional Mafia Siciliana, que emparentadas con los mafiosos más conocidos, participaban en la vida de los clanes. También fueron llamadas “emergentes”.

La Madrina Giuseppina Sansone

María Filippa Messina, que en 1997 tenía sólo 28 años y fue condenada a 13 años de cárcel rigurosa, fue la primera mujer en cumplir un régimen carcelario en el marco del artículo 41 bis del Código Penal, una “pesadilla jurídica para la Cosa Nostra”, dado que los líderes mafiosos, sean hombres o mujeres, son sometidos a un muy duro régimen penitenciario.

Giuseppina Sansone, refleja timidez, de cabello negro y tez clara, es la esposa de del “capo” Francesco Tagliavia, considerado un mafioso muy peligroso, se convirtió en una jefa eficiente y despiadada del clan del marido. Después de la detención de Tagliavia, ella continuó el negocio familiar con su hijo, recogiendo el pizzo (extorsión) e instruyendo a los traficantes de drogas.

Durante sus visitas a Tagliavia en la cárcel, cuatro veces al mes, recibía mensajes que luego pasaba a la llamada “baccagghiu”, la jerga típica de la mafia. Estas visitas fueron capturadas por cámaras ocultas.

Fue detenida el 19 de julio de 1997, acusada por con concorso.

El papel de Giuseppina fue crucial para la supervivencia de su marido, jefe de la “Familia”, ya que ella era el vínculo entre él, que estaba en la cárcel, y sus compañeros afuera.

“Ella utilizó las visitas en prisión a fin de que Tagliavia pudiera conocer todos los negocios ilícitos de la familia de Corso dei Mille, lo que constituyó un vínculo esencial entre él y los hombres de honor que aún permanecían libres, mediante la transmisión de las noticias y las órdenes necesarias para administrar la empresa, en particular, el crimen organizado en el territorio del que Tagliavia estaba a cargo, participó directamente como el alter ego de su marido, al ocultar el dinero de protección, y por su distribución, de acuerdo a las ordenes de su marido”.[5]

Sin embargo, los jueces la condenaron sólo por ayudar a la asociación delictiva en la que se gestaba una crisis debido a la detención de su marido. Como resultado, el papel de Giuseppina se definió como temporal.

“.. en el momento Sansone es el principal vínculo entre Tagliavia y el mundo exterior”

“… Ella personalmente participa en la gestión de las actividades ilícitas de la familia de Corso dei Mille”.

Los jueces subrayaron que la participación femenina se produjo por circunstancias de emergencia, sin embargo lo que se subestimó fue el grado de participación femenina por considerarla ocasional y dispersa. Esta comprensión superficial se dio porque no tuvo en cuenta que las mujeres ya habían sido entrenadas en los negocios de la mafia con el fin de asumir un papel importante en tiempos de crisis.

En la época de crisis, la participación femenina creció y se hizo más visible debido a que sus hombres estaban en prisión o en la clandestinidad. Como el propio Fiscal señaló: “(…) lo que dijo Sansone ha demostrado perfectamente que sabía acerca de la dinámica interna de la mafia”[6]. Luego se indica que:

“Sansone no sólo es perfectamente consciente de las actividades delictivas a cargo de sus familiares, sino que también desempeña un papel principal en el manejo de las diversas actividades delictivas que, además, no se limitaron a llevar a cabo la extorsión y el daño, sino que también estaban interesados en otros sectores criminales, como tráfico de drogas.”[7]

Después de quedar aclarado el grado de consciencia y conocimiento que Giuseppina tenía sobre el manejo de de las actividades realizadas por su marido y familia, el Fiscal concluyó:

“No puede ser miembro de la asociación de la mafia, no habría ninguna duda de que los hechos relacionados con la mujer fueron más que suficientes para demostrar su pertenencia a la organización criminal “[8]

Sin embargo también se dijo que la participación de Sansone fue:

“como una contribución a la organización delictiva y no como miembro de pleno derecho”

El 7 de junio de 2000, Giuseppa Sansone fue condenada a siete años de prisión, más tarde fue absuelta.

El último paso hacia la igualdad de trato entre hombres y mujeres dentro del sistema de justicia penal se ha caracterizado por la aplicación de la llamada “carece duro” (encarcelamiento duro) a una mujer, previsto por el artículo 41 bis del Código Penal.

El caso de Giuseppina Sansone marcó un punto de inflexión en la transición de la actitud del sistema de justicia penal. Hoy día el sistema de justicia es capaz de adaptarse a la “nueva” situación de la Cosa Nostra, a saber de, la participación femenina.[9]

FUENTES CONSULTADAS:

  • PÁEZ Varela, Alejandro. “Verdad y Ficción” en Día Siete, México, año 6, 2005, número 262, p.p. 35-41

·         [Apuntes sobre la investigación del Centro Impastato sobre Mujer y mafia, online] http://www.centroimpastato.it/otherlang/mujer.php3. 23/05/2010. sin requerimientos técnicos

·         [Libro online]  http://books.google.com.mx/books?id=M4SVYSPOdlQC&pg=PA81&dq=Mujeres+de+Honor.+el+papel+de+la+mujer+en+la+mafia&hl=es&ei=BzUDTM-ILonYM5DGoDs&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=7&ved=0CEAQ6AEwBg#v=onepage&q&f=false. 23/05/2010. sin requerimientos técnicos


[1] PÁEZ Varela, Alejandro. “Verdad y Ficción” en Día Siete, México, año 6, 2005, número 262, p.p. 35-41

[2]http://books.google.com.mx/books?id=M4SVYSPOdlQC&pg=PA81&dq=Mujeres+de+Honor.+el+papel+de+la+mujer+en+la+mafia&hl=es&ei=BzUDTM-ILonYM5DGoDs&sa=X&oi=book_result&ct=result&resnum=7&ved=0CEAQ6AEwBg#v=onepage&q&f=false

[3] http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/internacional/las-mujeres-los-%E2%80%98capos%E2%80%99-toman-las-riendas-mafia-italia.

[4] http://www.intereconomia.com/noticias-gaceta/internacional/las-mujeres-los-%E2%80%98capos%E2%80%99-toman-las-riendas-mafia-italia

[5] Tribunale di Palermo – Ufficio del Giudice per le indagini preliminari, Ordinanzia di custodia cautelare in carcere n.3142/97 R.G.I.P del 30-06-97, p.4. “She used the prison meetings for relatives in order to make Tagliavia know all the illicit business of the mafia family of Corso dei Mille, thus constituting an essential link between him and he free men of honour, by transmitting the news and orders which were necessary to manage the business, in particular the racketeering within the territory with which Tagliavia was in charge, by participating also directly as the alter ego of her husband, by hiding the protection money, and by distributing it, according to her husband’s order.”

[6] Ibid., p.19.

[7] Ibid., p.35.

[8] Ibid., p.45.

[9] Ibid., p.9.

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