¿Que 60 años no son nada?

Publicado: junio 3, 2010 en Uncategorized

Por: Daniel Cervantes Hernández

A la mitad del siglo XX…

Los cambios en a través de la historia son difíciles de evitar, sobre todo en materia social. Dentro de este tema, la historia de las mujeres ha tomado una aceleración impresionante a partir de la segunda mitad del siglo XX, conquistando varios campos que se creían inalcanzables por ser considerados exclusivos para varones, entre ellos se encuentra la educación universitaria.El ingreso de la mujer a la educación superior durante los años de 1940 y 1950, se consideró solamente en la UNAM por dos razones; en esos años la UNAM tenía una alta representatividad de lo que sucedía con los estudiantes en el país y por otra parte, no es sino hasta 1970 que la Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior (ANUIES) presenta sus estadísticas de todas las instituciones superiores de todo el país (Asociación Nacional de Universidades e Institutos de Enseñanza Superior, Anuario Estadístico, 1970).

Las mujeres que asistieron a la universidad durante los años de 1940 a 1950 de acuerdo a los anuarios estadísticos de la UNAM, eran el 20.73% en 1940; el 18.26% en 1950 y el 17.62% en 1960 (UNAM, Anuario Estadístico, 1940-1958).

En términos de porcentaje respecto a la población total hagamos el siguiente ejercicio mental: si en 1940 México tenía 19,653722 habitantes (Sexto Censo de Población 1940 (1943), Dirección General de Estadística, México), y estudiantes en la UNAM eran 13,547 ¿qué proporción del total formaban parte? La respuesta es después de algunos cálculos el 0.06% (ni siquiera el 1%). Es importante señalar que este 0.06% es el total de estudiantes tanto varones como mujeres inscritos en la universidad del total de la población, de este 0.06% la quinta parte eran mujeres, es decir, el 0.012%.

Esto se debía a varios aspectos, pero sobre todo al de las costumbres tan arraigadas en aquel entonces. Para esta época, las mujeres se casaban con el primer novio que tenían, y era prácticamente imposible que mantengan varias relaciones antes de casarse, ya que entre otras cosas, esto era muy mal visto.

Se casaban muy jóvenes (rondando los 20 años) y una vez que se comenzaba una relación, estaba preestablecido que era para toda la vida, aunque muchas veces no fuera la persona correcta.

"Alumnas en el pasillo de la escuela de Ciencias Químicas" es el pie de foto, perdon por mandarselos hasta ahorita

Además, su trabajo era ser amas de casa impecables y nunca trabajaban fuera. Cuidar a los hijos (quienes eran concebidos a una temprana edad) y atender a sus maridos eran las tareas a cumplir para ser considerada una “exitosa”.

Haciendo otro tipo de cálculos podemos afirmar que en 1940 de cada cuatro hombres que estudiaban en la universidad una era mujer, en 1950 y 1960 de cada cinco varones estudiantes una era mujer.

La respuesta sería el 0.06% (ni siquiera el 1%). Es importante señalar que este 0.06% es el total de estudiantes tanto varones como mujeres inscritos en la universidad del total de la población, de este 0.06% la quinta parte eran mujeres, es decir, el 0.012%. En términos prácticos, las mujeres que asistían a la UNAM era una mujer por cada 10,000 habitantes aproximadamente.

Durante este periodo podemos observar que el ingreso de la mujer a la Universidad es menor a los varones generando la brecha a la igualdad de oportunidades.

Y en el 2009…

La presencia general de la mujer en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) se incrementó en casi dos puntos porcentuales, al pasar de 40.7 en 2005 a 42.2 en 2009, reveló un estudio elaborado por el Programa Universitario de Estudios de Género (PUEG) de la misma institución.

Al arrancar la campaña por la equidad de género en la máxima casa de estudios, Ana Buquet, coordinadora del proyecto, indicó que de los casi 308 mil estudiantes inscritos en 2009 en todos los niveles de la institución 51.5 por ciento eran mujeres. Y por primera vez en la historia de la UNAM, ese sector alcanzó la mitad de la matrícula total del posgrado, con 50.2 por ciento.

Los resultados preliminares del segundo estudio denominado Presencia de hombres y mujeres en la UNAM: una radiografía, que forma parte del proyecto Institucionalización y transversalización de la perspectiva de género en la UNAM, muestran que de 2005 a septiembre de 2009 la presencia femenina en dependencias consideradas “masculinas” se incrementó paulatinamente.

En este periodo, en las facultades de Ingeniería y Arquitectura el porcentaje de mujeres pasó de 23.7 a 25 y de 26 a 26.7, respectivamente. En los institutos de Geofísica (de 21.1 por ciento a 27.5), Ingeniería (23.9 a 25), Astronomía (20.9 a 21.5), Ciencias Nucleares (14.1 a 16.9) e Investigaciones en Matemáticas Aplicadas a Sistemas (25.6 a 28.4). Mientras en los institutos de Matemáticas y de Investigaciones en Materiales la presencia femenina cayó de casi 20 por ciento a 18 en el primer caso y poco menos de 17 en el segundo.

Aunque son pequeños los números que van hacia arriba, son pequeños pasos que las mujeres han dado en los últimos años, abriéndose paso poco a poco entre la discriminación, la frustración y las trabas de todo tipo que les son impuestas, desde el inicio de la carrera hasta la presentación de sus tesis.

El estudio asienta que en las dependencias que por lo general se consideran “femeninas” disminuyó ligeramente la cifra de mujeres. En 2005, 74.7 por ciento de la matrícula de la Escuela Nacional de Enfermería y Obstetricia era femenino, pero para 2009 la cifra se ubicó en 74.1 por ciento.

Asimismo, la Escuela Nacional de Trabajo Social pasó de 66.4 a 64 por ciento en el mismo periodo; en tanto que los institutos de investigaciones Estéticas, de 67.7 a 65.3, y Filológicas, de 63.2 a 60.6.

Esto nos habla de una apertura de la Universidad hacia nuevos horizontes, donde no se discrimine dentro de las carreras, y así como actualmente hay ingenieras, aunque sea pocas, poco a poco habrá mas enfermeros y trabajadores sociales.

Del total de inscritos el año pasado en licenciatura, 51.9 fueron mujeres. Mientras la matrícula total en posgrado el número de mujeres se dividió de la siguiente manera: 48.3 por ciento en el doctorado (44.4 por ciento, en 2005); en maestría, 49.5 por ciento (47.2), y en especialidad, 55.7 por ciento (en el anterior estudio era de 45.2).

De los más de 34 mil 512 académicos universitarios, 42.2 por ciento son mujeres, esto es que por cada 100 profesores varones existen 73 de sus pares femeninas.

Buquet, también investigadora del PUEG, el 2 de febrero de 2010, durante la presentación de la “Campaña de equidad de genero en la UNAM”, consideró que la UNAM está “a la vanguardia” en el estudio, la aplicación y temas de la equidad de género tanto en México como en América Latina, aunque sostuvo que “caminar hacia la equidad lleva su tiempo”, pues si bien hay avances, aún existe desigualdad en la conciliación del espacio laboral y familiar, violencia de género en algunos espacios de la UNAM, lenguaje sexista y otros conflictos.

“Debemos darnos cuenta de que las mujeres viven con inequidad, no se trata de un conjunto de enloquecidas que gritan por justicia, sino de una realidad social porque es un mecanismo cultural que se ha ido reproduciendo inconscientemente por milenios”, aseveró.

La imagen

Este trabajo fue inspirado por esta fotografía de 1966 titulada “Alumnas en el pasillo de la escuela de Ciencias Químicas”, la cual forma parte de una exposición que se encuentra en el lobby de la facultad de arquitectura acerca de la historia de la construcción de Ciudad Universitaria, y considero que es sumamente importante, ya que como se expuso mas arriba, esa época fue en la que menos mujeres se matricularon en la universidad, y aun así en la foto dominan las figuras femeninas.

Además se rompen muchos prejuicios que se tenían en aquel entonces, como el que las mujeres que estudiaban en aquel entonces, y sobre todo ciencias duras, eran poco femeninas, o “extrañas”, mostrándonos que las ganas de estudiar no se tratan de haber nacido para ello o no, sino simplemente tener la actitud, las ganas para hacerlo, las cuales estas mujeres revolucionarias de su tiempo tuvieron, abriéndole el camino a muchas otras que quisieron seguir el mismo sueño años después.

Las fuentes…

http://www.pueg.unam.mx/

http://www.dgcs.unam.mx/gacetaweb/2010/100202/07.htm

http://www.pueg.unam.mx/images/pdf/noticias/NOTICIA-EQUIDAD.pdf

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